Alergias y niños pequeños: ácaros

Una de las grandes preocupaciones de los padres, en especial de los padres primerizos, es el que sus hijos puedan heredar las alergias que ellos sufren desde hace años. Han de estar tranquilos, las alergias no son hereditarias.

alergia infantil ácaros

Alergia infantil

Muchos padres se vuelven sobreprotectores con sus hijos, intentando evitar que se ensucien cuando juegan, manteniendo una estricta y, en algunos casos, exagerada higiene del pequeño. La higiene está muy bien, pero nada es bueno en exceso.  El niño o la niña han de interactuar con otros niños, ensuciarse jugando, evitando los ambientes casi esterilizados.

Para que cualquiera pueda entenderlo, los más pequeños tienen el instinto de llevarse todo a la boca en sus primeros meses de vida, un instinto del propio bebe para exponerse a bacterias y sustancias que ayudarán a su organismo a inmunizarse e insensibilizarse ante ella. Si el niño no se expone, su sistema inmune no estará adecuadamente entrenado, pudiendo confundir cualquier sustancia con algo ante lo que reaccionar. Dando origen así a una alergia.

Qué hacer si tu hijo es alérgico a los ácaros

La alergia a los ácaros es una de las principales preocupaciones de los padres. Si el niño o la niña han desarrollado alergia a los ácaros, debemos proceder de la siguiente manera.

  • Lo primero y más importante, acudir al alergólogo a que le realicen la prueba cutánea para asegurarse de que, efectivamente, es alérgico a los ácaros y no a otro alérgeno.
  • Una vez confirmado, reducir la cantidad de peluches y cojines de la habitación donde duerme, o bien lavarlos una vez a la semana con agua a temperatura superior a 60º. El lavado es aplicable a la ropa, la ropa de cama, cortinas y demás tejidos. Los ácaros y sus huevos mueren a esas temperaturas.
  • No barrer nunca la habitación ni la casa con escoba, ya que lo único que hacemos es cambiar el polvo de sitio, hay que aspirar, con una aspiradora que tenga filtro antiácaros. Limpiando las superficies con un paño húmedo para que no levante polvo.
  • Durante las tareas de limpieza de la casa conviene emplear purificadores de aire, que filtren el polvo, los ácaros y los huevos de ácaros que puedan quedar en suspensión en el ambiente.
  • Conviene reducir la humedad del ambiente, en especial en las habitaciones donde pasa más tiempo el niño, esto reducirá la proliferación de ácaros.
  • Emplear colchones de espuma o látex y cubrirlos con fundas antiácaros que han de ser transpirables, lo mismo para las almohadas, aunque no se ha llegado a demostrar en ningún estudio que en las almohadas de pluma de ave se acumulen más ácaros que en las demás.

Estas medidas ayudarán a reducir la aparición de los síntomas por alergia a los ácaros. Pero si el niño sigue sufriendo los síntomas de esta alergia, conviene volver al alergólogo y plantearse la opción de someter al pequeño a un tratamiento de inmunoterapia. Aunque los padres estuviesen decididos a aceptar el tratamiento, el consentimiento y quien debe decidir si es la medida adecuada ha de ser el propio alergólogo.

Leave a Reply

  

  

  


seis × = 24

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>