Conocimiento preventivo de las alergias

Conocer los mecanismos que nos llevan a sufrir una reacción alérgica, nos puede ayudar a comprender y por lo tanto a saber prevenir o combatir estas molestas situaciones.

Tratamientos para prevenir alergias

Prevención de alergias

Al igual que con el fuego es necesario que exista oxigeno,  combustible y calor, para que se desencadene una reacción alérgica han de intervenir cuatro componentes básicos:

  • El alérgeno, que es la sustancia que causa la alergia.
  • La inmunoglobulina, o anticuerpo producido por el cuerpo en una respuesta inmunológica al alérgeno.
  • Los mastocitos, que son células cargadas de gránulos de histamina y que se encuentran en la piel y zonas húmedas del cuerpo como nariz, boca, ojos.
  • La histamina, la sustancia que una vez liberada en el organismo, produce los síntomas de la alergia.

Conociendo estos cuatro factores, se intuye perfectamente el proceso de la reacción alérgica.

En una primera fase, con la exposición al alérgeno, se produce una sobre-reacción del sistema inmune produciendo un exceso de anticuerpos, que finalmente atacan a los mastocitos, estos se prepararán para una nueva exposición al alérgeno, quedando a la espera de esta exposición por semanas, meses o años.

A partir de esta primera fase, en cuanto hay una nueva exposición al alérgeno, este hace reaccionar a los mastocitos que se encuentran en guardia, los cuales liberan la histamina, y con ella, provocando los síntomas de la alergia.

De los cuatro componentes que intervienen en la reacción alérgica, tan sólo podemos actuar directamente sobre dos de ellos, sobre uno de manera preventiva y sobre el otro como tratamiento sintomático de la alergia.

  • Obviamente, la prevención se lleva a cabo, evitando la exposición al alérgeno, siempre que nos sea posible, o en su defecto, reducir el tiempo de exposición o en el caso del polen o del polvo, reducir la cantidad de alérgeno en el ambiente.
  • Si nos hemos expuesto y la reacción ya ha tenido lugar, el tratamiento sintomático se realizará contra el agente que provoca los síntomas, la histamina. Para ello se recurre a antihistamínicos, y aún bajo tratamiento seguir manteniendo las distancias con el alérgeno, para reducir el tiempo de recuperación. Además se puede actuar con otros medicamentos para síntomas más específicos, mediante antinflamatorios, broncodilatadores, etc.

Como siempre, cuando se trata de medicación, recomendamos acudir al médico de cabecera, o de ser necesario, acudir a un especialista alergólogo. Que nos asesorará sobre qué medicamento nos irá mejor. Pues no queremos curarnos de una cosa y dañarnos con otra que, mal empleada, puede ser mucho peor.

Imagen | jfl1066

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