Las alergias de las mascotas

Los humanos no somos los únicos que sufrimos alergias y cada vez es más habitual encontrar entre nuestras mascotas casos de alergia. Aunque suele ser al revés (que la persona sea alérgica a un animal en concreto), sería muy extraño que se diese el caso a la inversa y que fuese el animal el que tuviese alergia al humano.

Pero esto no quiere que nuestra querida mascota no sufra de alergia a otro elemento del entorno y, al igual que sucede con las personas, el alérgeno desencadenante puede ser casi cualquier cosa, y los más comunes son el polen, los ácaros, el moho, algún producto de limpieza (o de higiene de la propia mascota) o incluso algún alimento que su cuerpo rechace.

Alergia en mascotas

Mascota con alergia

¿Cómo actuar ante la alergia de mi mascota?

Las alergias alimentarias o a productos de higiene son fáciles de diagnosticar. Una reacción alérgica se produce minutos después de la exposición al alérgeno. Por lo que si la reacción se produce habitualmente después de las ingestas de comida, el alérgeno ha de estar en el pienso o en la comida que le sirvamos al animal. En cambio, si se produce la reacción tras un baño, lo más seguro es que sea sensible a algún agente químico del jabón. Tan sólo tendremos que identificar la fuente y sustituirla por algo equivalente que demuestre no provocar la reacción.

Las alergias al polen no suelen ser complicadas de diagnosticar, ya que especialmente se suelen agravar en primavera. Los síntomas suelen ser visibles, la mascota lagrimea mucho, estornuda, le cuesta respirar… Pero hay otros alérgenos que pueden tener un repunte en primavera, como el moho o los ácaros, que con el aumento de temperaturas avivan su ciclo reproductivo.

Independientemente de cualquiera que sea el alérgeno (polen, ácaros o moho) debemos acudir al veterinario con nuestra mascota para que le hagan pruebas de alergia y así poder estar seguros de cual es el desencadenante.

Para aliviar los síntomas y el malestar de nuestra querida mascota alérgica, podemos recurrir a los deshumidificadores para prevenir la proliferación de hongos y ácaros, y a los purificadores de aire, que filtrarán los ácaros, polvo, polen y esporas de hongos que pueda haber en la casa. Lava las mantas, cojines o camas donde habitualmente descansan o duermen.

Si es alergia al polen, al llegar a casa de la calle debemos quitarnos la ropa en una sala a la que la mascota no suela ir, por si llevamos adherido polen con nosotros.

Si tenemos varias mascotas y una de ellas es alérgica a la otra, algo que sería raro que sucediese, es posible que tengamos que separarlas, incluso en viviendas distintas, pues las epiteliales animales son transportadas muy fácilmente por las corrientes de aire.

Ante cualquier duda acude siempre a tu veterinario de confianza.

Leave a Reply

  

  

  


dos × = 4

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>